Ese gran desconocido, el control de rebote de las bicicletas con suspensión. Como su propio nombre indica, el control de rebote permite, establecer el grado de rapidez o violencia con el que la suspensión devuelve la compresión tras superar un obstáculo, bache o desperfecto en el terreno.

Para comenzar como es debido, será necesario recordar que el objetivo principal de las suspensiones en las bicicletas de montaña es la de mantener la estabilidad del cuadro ante las irregularidades del terreno, esto es, favorecer gracias a la contracción o extensión de la suspensión que el nivel horizontal de la bicicleta durante la marcha se mantenga estable, permitiendo una mejor maniobrabilidad y seguridad.

Uno de los controles fundamentales, aunque bastante olvidado es el control de rebote. Como comentaba anteriormente este mando permite indicar a la suspensión (ya sea horquilla o amortiguador) con que velocidad ha de devolver la suspensión a su estado original de marcha. Las profundidades de su funcionamiento quedan fuera de la intención de este artículo, que pretende ofrecer una visión práctica y rápida de su utilidad.

¿Cómo utilizar el control de rebote? 

Hay que tener en cuenta una regla sencilla y de fácil comprensión que nos ayudará a sacar el máximo control de este mando:

  • Si la velocidad de marcha de la bicicleta es rápida, el rebote, debería ser rápido.
  • Si la velocidad de marcha de la bicicleta es lenta, el rebote, debería ser lento.

Detalle de un control de Rebote

Esto quiere decir, que la velocidad de rebote debería ser directamente proporcional a la velocidad de la bicicleta, aunque en la práctica no suele ser así, por el trastorno que origina tener que manipular el mando de control, sobre todo en algunos modelos concretos de amortiguadores y horquillas que está en lugares poco accesibles.

¿Para que es útil?

Por este motivo, el rebote generalmente, se ajusta en un nivel medio (válido para la mayoría de las situaciones) y tan solo se altera en algunos casos puntuales, como por ejemplo:

  • Bajadas rápidas por pista: Rebote rápido, para que a gran velocidad, la horquilla reaccione con rapidez y nos devuelva el control de la marcha en cada bache.
  • Bajadas lentas por trialeras o zonas técnicas: Rebote lento, que permita obtener un mayor control de la trazada y evitar devoluciones involuntarias demasiado violentas.
  • Subidas en zonas técnicas: Rebote lento, que evite golpeos bruscos del manillar y facilite un control más efectivo de la escalada.

¿Cómo y cuando ajustarlo?

El control de rebote deberás ajustarlo en un valor medio al comenzar prácticamente cualquier ruta y modificarlo solamente en casos realmente importantes, porque luego solemos olvidar ponerlo a su valor inicial con facilidad. En las líneas superiores, he dejado tres ejemplos claros y frecuentes de situaciones en las que podrías necesitar realizar algún ajuste.

¿Qué beneficio me reportará cuando monte en bicicleta?

Este control te permitirá rodar con tu bicicleta con más comodidad y seguridad por diferentes zonas, no mucha gente sabe apreciar el valor de las prestaciones del rebote, pero espero que con estas breves líneas te hayas podido hacer una idea de la idoneidad de manejar este control.

Ahora, para finalizar, podrás ver un video que he localizado donde se describe el control de rebote y los efectos directos sobre la suspensión, espero que te guste!