Seguro que has oído hablar de ello a algún compañero de ruta o en alguna concentración ciclista. Un compañero tenía una molestia, pedaleaba y le dolía la rodilla, la cadera o el tobillo. Pero milagrosamente fue a donde un especialista para que le ajustara la bicicleta y “et voilà”, problema solucionado!!

Pues lo más seguro es que esa persona haya acabado en una consulta de un Especialista Biomecánico Deportivo.

Hoy en día somos más los que practicamos algún deporte, ciclismo, carrera a pie, natación, triatlón, etc. y quien más, o quien menos, puede sufrir en algunos casos molestias ocasionadas por la práctica del mismo, que si perduran en el tiempo pueden derivar en lesiones o síndromes crónicos nada positivos y que seguramente no permitan disfrutar del deporte como se espera.

Para aliviar esos problemas, hay una especialidad en Medicina Deportiva denominada Biomecánica. Los especialistas son conocidos como “Especialistas Biomecánicos”. Exceptuando el Ajedrez (que no se si se considera como tal), el resto de deportes someten a nuestro cuerpo a unas exigencias físicas determinadas, que en ocasiones ponen a prueba la habilidad mecánica de quien lo practica.

Tanto la comodidad como el rendimiento que podemos ofrecer en la práctica deportiva van a estar sin duda limitados por las condiciones físicas y mecánicas a la hora de practicarlo. Para que nos entendamos: Una persona que practique la carrera a pie, verá condicionada su resistencia y velocidad en función de algunos aspectos como: Longitud de piernas, equilibrio de caderas, flexibilidad muscular y ligamentosa, etc. Si el deportista tiene algún problema mecánico en sus extremidades que condicionara la práctica deportiva, sería recomendable que visitara a un Especialista Biomecánico. La razón es muy simple, el trabajo y misión del Biomecánico será estudiar el caso particular de cada individuo y ofrecerle las adaptaciones técnicas necesarias para que su limitación desaparezca o al menos se minimice lo suficiente como para no ocasionarle un problema o lesión.

La misión del Estudio Biomecánico es estudiar el caso particular de cada individuo y ofrecerle las adaptaciones técnicas necesarias para que su limitación desaparezca o se minimice

Al igual que el Biomecánico permite corregir malos hábitos en la práctica deportiva, puede ayudar sin lugar a duda a mejorar el rendimiento del deportista gracias al mismo principio de corregir las deficiencias mecánicas que en lugar de un problema lesivo, originan un problema de rendimiento. Por ejemplo, una mala altura o desplazamiento del sillín de la bicicleta, un cambio de talla o potencia en bicicleta para garantizar mayor confort y seguridad en la conducción, un mal apoyo en la pisada de un corredor que facilita la pérdida de potencia en cada zancada.

Cada deporte tiene sus particularidades y los controles, tests y ajustes varían en función de la especialidad practicada.

Si estás dispuesto a mejorar en tu deporte favorito, a practicarlo sin molestias o peligro de lesiones crónicas o simplemente, quieres disfrutar sin preocuparte de más, es recomendable una visita al biomecánico. No dudes que será dinero bien invertido!!

Hablando de dinero, muchas personas se preguntan el coste de un estudio biomecánico. Lo cierto es que varía de un deporte a otro y del profesional seleccionado, pero entre 60 y 250 euros tienes un amplio abanico de opciones.

Ahora bien, si piensas que un estudio biomecánico es para siempre, cambia de opinión, es recomendable realizar un estudio cuando se produzca un cambio funcional importante.

Es conveniente repetir el estudio cuando ocurra una lesión, una operación, un cambio metabólico, etc. Pues cuando nuestro cuerpo sufre cambios y alteraciones por agentes externos o internos es fácil que sean necesarios cambios a los ajustes ya realizados.

Si estás interesado en Estudios Biomecánicos, lo mejor es que acudas a un centro especializado, te facilito un par de enlaces de algunos que conozco: