Afronta bajadas en carretera con seguridad

Cuando nos adentramos en el mundo del cicloturismo, una de las primeras dudas o incógnitas que nos asalta es si serán duras las cuestas cuando se pongan rebeldes hacia arriba. No hay duda que el rendimiento en subida es posiblemente el 90% de la preparación de un ciclista. Sin embargo, no tardamos mucho en darnos cuenta que tienen una gran importancia las bajadas en carretera, pues es la antítesis de la subida, donde recuperamos el ritmo que hemos perdido en un repecho o en un puerto de montaña.

Las subidas requieren fuerza y resistencia, las bajadas en carretera tecnica y destreza

Enfrentarse a las bajadas en carretera es uno de los puntos más delicados y comprometedores de un cicloturista, básicamente porque actúan las fuerzas contrarias a las subidas.

En los ascensos vamos más despacio, es obligatoria la aplicación de fuerza para el avance, la probabilidad de pérdida de control es menor y por tanto la seguridad se incrementa considerablemente.

En los descensos la velocidad aumenta sin necesidad de aplicar fuerza motriz, podemos perder el control por una mala entrada en curva o simplemente por un fenómeno ajeno como una mancha de aceite, agua, bache, gravilla u otros.

Los factores que influyen en las bajadas en carretera

Presento a continuación algunos factores inherentes al ciclista y bicicleta que son de vital importancia para afrontar las bajadas en carretera de forma rápida y segura. Del mismo modo, esta es la parte del artículo donde se explica como prepararse para cada uno de los puntos.

Anticipación
Consiste envisualizar con antelación la situación en la que nos encontraremos en los próximos 10 segundos. Para ello, es fundamental, tener siempre la vista apuntando hacia un lugar o zona de referencia que nos permita “dibujar en nuestra mente” como vamos a atacar el tramo.

Bajando Marie Blanque en la Quebrantahuesos 2013

Bajando Marie Blanque

Colocación
Sobre la bicicleta de carretera, es especialmente importante la colocación del cuerpo. En un vehículo que pesará seguramente una décima parte de nuestro peso corporal (o incluso menos), el reparto de pesos en la frenada es un factor vital para garantizar un comportamiento noble durante la marcha. Cuanto más fuerte sea la pendiente negativa, más habremos de retrasar el centro de gravedad de nuestro cuerpo, intentando en todo momento que las caderas se sitúen en una posición equivalente a 90º sobre el eje del pedalier (centro de las bielas). De este modo, el peso recaerá sobre el centro de la bicicleta otorgando una tracción 50%-50% a ambas ruedas. En determinadas ocasiones, en las que la experiencia va ofreciendo alternativas, es posible que interese variar ese porcentaje hacia la rueda delantera o la trasera. El cambio de distribución de pesos es tan sencillo de realizar como avanzar o retroceder en la horizontal de la bicicleta aquello que necesitemos para afrontar las bajadas en carretera con seguridad.

Del mismo modo, recuerda que para afrontar una curva has de jugar con los pies, sitúa en el punto más bajo el pie contrario al sentido de la curva, es decir, si entras en una curva de izquierdas, baja la posición del pie derecho y presiona sobre el pedal para vencer la fuerza concéntrica de la curva.

Trayectoria
¿Cómo hemos de tomar una curva para atravesarla rápidamente y con seguridad en las bajadas en carretera? Esta es una de las partes fáciles una vez te has acostumbrado. Para tomar una curva con rapidez hemos de abrirnos a su zona exterior antes de llegar a la curva, frenaremos lo suficiente y con la debida antelación -para poder adaptar la velocidad al paso por curva-, esto es, mientras la bicicleta siga en trayectoria recta y no haya iniciado el ataque a la curva. Seguidamente iniciaremos la entrada en curva moviendo la bicicleta en la trayectoria desde el exterior de la curva hacia el vértice interior, es decir, a lo más interno de la curva -se denomina cortar la curva-En algunas bajadas en carretera, nos encontraremos con curvas cerradas o muy cerradas que a medida que avanzan se cierran más y más. Si hemos entrado muy rápido en la curva es importante recordar que si estamos obligados a frenar durante la trayectoria hay que tocar el freno muy suavemente y de forma progresiva hasta controlar la marcha. Un frenazo brusco en mitad de la curva nos va a ofrecer una ración de asfalto bastante desagradable.

Velocidad
Aspecto básico y fundamental, si intentamos acometer bajadas en carretera a una velocidad superior a la que seamos capaces de controlar la bicicleta sin duda nos encontraremos en problemas antes o después. Cada ciclista es capaz de bajar a una velocidad dentro de lo que se denomina la franja de seguridad. Depende muchas veces de aspectos físicos o psicológicos como por ejemplo: (Reflejos instintivos, Capacidad de Visión, Equilibrio, Anticipación o Miedos). Siempre es positivo intentar vencer las limitaciones, pero recuerda que intentar vencerlas poco a poco es siempre más productivo y seguro. Aumenta la velocidad progresivamente dentro de unos márgenes de seguridad operativos en los que ante cualquier adversidad puedas retomar el control de la bicicleta con los mandos. “Más vale perder un segundo en la vida, que la vida en un segundo”

Frenos y Neumáticos
A nivel funcional ya hemos comentado los diferentes factores que afectan a las bajadas en carretera. A nivel mecánico es imprescindible hacer mención a los frenos y neumáticos. Las ruedas y más concretamente las cubiertas son los elementos de la bicicleta que están en contacto con el asfalto.Mantener un correcto estado de conservación y presión de los neumáticos es esencial.

Un neumático desgastado no agarra ni una cuarta parte de lo que debería. En cuanto a la presión, un neumático insuficientemente inflado ofrece un “flaneo” incómodo en las curvas y con propensión a salirse de la rueda o a pinchar. Un neumático demasiado inflado transmitirá todas las irregularidades de forma más clara, será menos controlable y con mayor posibilidad de reventón por temperatura. Inflar siempre las ruedas a una presión intermedia, recomendada por el fabricante que suele rondar entre los 8 y 9 bares para los neumáticos de cámara y 10-12 bares para los tubulares.

Los frenos son la segunda parte con la que tener especial cuidado pues nos ayudarán a reducir la velocidad o detener la bicicleta en caso necesario. Es fundamental que tanto la pista de frenado como las zapatas estén limpias y libres de grasas y aceites que disminuyan su eficacia. El desgaste deberá controlarse periódicamente y ser reemplazadas cuando las marcas lo indiquen. Recordemos siempre que es mejor frenar durante las bajadas en carretera mientras la bicicleta siga una trayectoria recta para evitar sorpresas indeseadas en una curva, además de poder accionar con fuerza los frenos.

Recuerda, el freno delantero sirve para detener la bicicleta, el freno trasero para reducir la velocidad de forma más progresiva. Acciona el freno delantero sin miedo siempre que la trayectoria sea recta y con la bicicleta a 90º

Y un ultimo consejo-truquillo para las bajadas en carretera

En ocasiones nos encontraremos en alguna situación en la que una vez iniciada una curva, ésta se cierra más y más a medida que avanzamos en ella. Si hemos entrado a una velocidad adecuada pero vemos que quizás haya sido excesiva para la nueva situación que se nos presenta ante nosotros deberemos realizar una corrección de trayectoria y a poder ser sin tocar el freno. Para ello, bastará con empujar con un poco más de fuerza el lado del manillar hacia el que se dirige la curva, por ejemplo:

Si en una curva a derechas, detecto que la trayectoria se cierra demasiado, aplicaré más presión a la zona derecha del manillar de la bicicleta. Esto provocará que la bicicleta se incline un poco más, corrigiendo la trayectoria con seguridad y sin necesidad de utilizar el freno ni perder estabilidad en la trazada.

En tu próxima salida, pruébalo y me dices que te ha parecido con un comentario.