Comenzar el año con buenos hábitos es una costumbre que se acaba rápido

¿Quién no se ha hecho alguna vez un propósito para comenzar un nuevo año con buenos hábitos? Lástima que en el 90% de los casos no duran más de un mes y en el 75% de los casos no duran más de una semana. El ser humano es vago por naturaleza, el cuerpo humano arrastra a su dueño a la comodidad, a realizar el menor esfuerzo posible, a quedarse estático.

Los buenos hábitos, han de romper esa tendencia y conseguir un mayor dinamismo en nuestras vidas, que nos dará una mayor y mejor longevidad o… ¿acaso pretendes llegar a los 70 y ser un elemento decorativo más de tu casa? Pues ponte manos a la obra con diez pequeños consejos…

(1) Despréndete de todo aquello que no sean buenos hábitos y te haga daño

Dejar de Fumar síntoma de buenos hábitosFumar, beber y comer en exceso, ver demasiada televisión sin despegar el trasero del sofá. Es un buen momento para acabar con estos hábitos que aunque te concedan un placer temporal no son para nada beneficiosos para tu salud. Se que parece retórico y muy tradicional, pero fumar, beber y comer de forma desequilibrada son el A-B-C de una vida no-saludable.

  • Abandona el cigarrillo, si tu fuerza de voluntad es insuficiente prueba con la ayuda de un profesional que te oriente.
  • Las cervezas y copas mejor una vez por semana, el consumo diario de alcohol además de ralentizar tu metabolismo hace que aportes a tu cuerpo miles de calorías vacías (ver tabla).
  • Basar tu dieta en grasas y azúcares es cavar tu propia tumba. Muchas grasas y azúcares crearán dependencia en tu cuerpo, además de dificultar dejar de fumar y beber. Una dieta equilibrada es aquella que contiene el porcentaje exacto de nutrientes que necesita tu cuerpo: 55% carbohidratos, 15% proteína, 30% grasas saludables.

(2) Haz ejercicio tres días a la semana

No es tan difícil como parece, busca tres o cuatro momentos en la semana de hora y media de duración para comenzar una rutina de ejercicio cardiovascular y mejorar tus buenos hábitos de vida. Te propongo varias alternativas fáciles y que no dependen de terceros para practicar:

  • Gimnasio durante 60′, correr en la calle 30′ o andar en bicicleta 90′.
  • Nadar 45′ en piscina, 45′ de musculación y 30′ de trote.
  • Clases dirigidas de 60′ en gimnasio.

Si no tienes un gimnasio cerca o te da pereza apuntarte para luego no ir, cómprate unas zapatillas y un pantalón corto para correr y échate a la calle 4 días a la semana en salidas progresivas de 30 a 60 minutos de duración, los beneficios los verás rápidamente: mejora de la resistencia, disminución de la fatiga general, mejor recuperación frente a gripes y catarros, aceleramiento del metabolismo.

Si puedes acudir a un gimnasio, no descartes contratar los servicios de un preparador físico o entrenador que te guiará correctamente.

(3) Ajusta tu dieta inteligentemente

Si quieres enderezar el rumbo de tu dieta con buenos hábitos y saludables, voy a ir directo al grano con las cosas que deberías limitar o incluso eliminar de tu dieta por ser altamente negativas, aunque te propongo alternativas saludables:

  • Bebidas azucaradas (refrescos, gaseosas, cervezas, etc.), cambia por (zumos, agua, infusiones, café/descafeinado).
  • Azúcares y Grasas Saturadas (mantequillas, donuts, napolitanas, croissants, pasteles, bombones, chucherías, etc.), sustituye por frutas, cereales, yogures, barritas ligeras.
  • Fritos y Salados (frituras en aceite, churros, patatas fritas), prueba sopas, purés, pasta, arroz con productos magros como (Pavo, Pollo, Ternera, etc.)
  • Pan, sustituye el pan blanco por pan integral o multi-cereales, además de saciarte más ayudarás a tu organismo con vitaminas y minerales esenciales que los azúcares refinados no tienen.
  • Revisa siempre las etiquetas de información nutricional antes de comprar en las que encontrarás información vital para saber cuanta grasa y cuanto azúcar tienen los alimentos.
  • Haz la compra siempre después de comer, cuando el cerebro está saciado de comida, así comprarás cosas que realmente necesites.

Si no sabes cómo, acude al consejo de un experto nutricionista que te ayude a ordenar tu dieta y hacerla más saludable.

(4) Comenzar el día con música es una buena costumbre

Escucha un poco de música mientras desayunas, te duchas o vas de camino a tu destino diario. Algo animado para días en los que te encuentres apagado y algo tranquilo para los días que te encuentres alterado, tu eliges.

(5) Tómate un respiro diario cuando lo necesites

Cuando notes que tu cuerpo está fatigado o tu cerebro necesita una pausa, tómatela, un cuerpo cansado es más propenso a caer en la práctica de malos hábitos y costumbres como fumar, comer compulsivamente, etc.

(6) Aléjate de la tentación hacia los malos hábitos

Pasa repetidamente por delante de una pastelería o frente a un bar y evita la entrada, a medida que vayas pasando incrementa tu reto una y otra vez por evitarlo.

(7) Concéntrate en el momento

Haz aquello que tengas que hacer en cada momento, presta la atención necesaria y evita distracciones hacia malos hábitos:

  • Si estás trabajando, trabaja.
  • Si estás haciendo deporte, no pares hasta terminar tu sesión.
  • Si estás atendiendo cualquier otro menester, acaba con ello.

Establece la prioridad de terminar con lo que tienes entre manos, evita una distracción que te lleve al mal camino.

(8) Saltarte las reglas, una vez por semana

Tómate un día a la semana para romper alguna de las reglas, pero no todas, elige lo que te gustaría hacer que no haces habitualmente y hazlo. Si luego tienes remordimientos o sentimiento de culpabilidad, piensa en que puedes hacer la próxima vez para sustituirlo y que no pese en tu conciencia, para todo hay remedio!

(9) Ayúdate de la tecnología para motivarte

¿Tienes un teléfono inteligente? cómprate o haz que te regalen un dispositivo de los llamados life-improvers como (Nike Fuel Band, Fit Bit, etc.) que te ayudan a monitorizar tu actividad y te dicen cuanto de activo te estás volviendo. Recuerda mayor actividad, mayor calidad de vida.

(10) Repasa estos buenos hábitos a diario

Una vez al día, sobre todo antes de acostarte, repasa que has hecho durante el día que te beneficie y que te perjudique, intenta potenciar al día siguiente aquello que te ayuda e intenta sustituir lo que te perjudica por otras cosas, es cuestión de tiempo adaptar tu vida a un estilo saludable y que además sea llevadero.

El quid de la cuestión no es encontrar de golpe el estilo de vida adecuado sino ajustar poco a poco tus hábitos para conseguir un estilo de vida con buenos hábitos.

Dentro de un año, me cuentas que tal te va.