Como es habitual, los centros urbanos suelen estar colapsados de tráfico, sobre todo en medianas y grandes ciudades. Algunos ayuntamientos ya se están poniendo manos a la obra para agilizar el tráfico a través de varios elementos como por ejemplo: semáforos inteligentes, cámaras de gestión del tráfico, sensores de vehículos y ahora también entran en juego las TURBOROTONDAS.

Mal denominadas turborotondas pues dentro de una rotonda no se debería circular a más de 40km/h pero aducen el nombre a que serán capaces de evacuar la congestión de tráfico de las principales vías.

¿Cómo funcionan las turborotondas?

Su método de funcionamiento es muy sencillo, o así debería ser aunque luego me da que no va a ser tan fácil de implementar. La principal diferencia con una rotonda normal es que una vez realizada la entrada en la rotonda, el usuario no podrá cambiar de carril hasta tomar la salida que le corresponda según la ruta de entrada elegida. De esta forma, y como norma general, si queremos salir por la primera salida inmediata a nuestro acceso deberemos acceder obligatoriamente por el carril derecho, de lo contrario, tendremos que tomar el carril izquierdo y adentrarnos en los carriles interiores de la turborotonda.

Esto sin duda puede generar un caos en algunos conductores, sobre todo en colectivos que no están acostumbrados a circular en glorietas o aquellos que circulan por inercia sin saber su funcionamiento exacto.

¿Cómo afectan las turborotondas a los ciclistas?

A priori no hay nada escrito al respecto así que los ciclistas deberemos actuar como cualquier otro vehículo, seleccionando el carril de entrada en función de la salida a tomar.

Esto puede crear ciertas situaciones de peligro, sobre todo en los momentos de acceso y abandono de la turborotonda. No olvidemos que un ciclista es un vehículo menudo con una persona y cuya visibilidad se ve empobrecida cuando el tráfico es intenso.

¿Cómo puede un ciclista acceder a las turborotondas con seguridad?

turborotondasLo primero es pensar con cautela, intentar no entrar rápido. Mirando siempre a ambos laterales para controlar los vehículos que tienen preferencia dentro de las turborotondas. No se si será preceptivo legal poder emplear el carril entero para circular, pues al estar restringido el ancho delimitado por líneas horizontales infranqueables, los vehículos que circulen detrás de ciclistas en las turborotondas no podrán mantener el metro y medio de separación reglamentario y tampoco existirá arcén al menos en los carriles interiores de las turborotondas.

Seguro que este tema da para abrir un buen debate y sobre todo para proponer ideas tanto para las administraciones como para los conductores y ciclistas que sin duda se van a ver afectados por este tipo de elemento urbano que tan buenos resultados promete.